Creo que todos los que somos padres hemos, queriendo o no, escuchado Golden, la nueva canción de moda de la película K-Pop Demon Hunters o, en español, Las Guerreras K-Pop. Si bien ninguna de mis hijas ha visto la película, la canción suena en todos lados. Hace poco, al momento de escribir esto, se disfrazaron las compañeras de mi hija en su colegio: siete niñas llegaron disfrazadas de algún personaje de la película, sin lugar a dudas un hit.
Es sabido que en redes sociales como LinkedIn todos hacen reflexiones sobre cualquier cosa que pase en la sociedad, y a algunos les cansa bastante. Pero este caso —el de Golden, la película y principalmente su cantante Ejae— me parece digno de un análisis. Así que, pequemos y hagamos una reflexión al estilo LinkedIn sobre la película y la canción de moda.
Ejae es surcoreana. Durante casi diez años fue aprendiz de idol en una empresa de entretenimiento coreana. Nunca debutó, ni como solista ni en un grupo. En entrevistas reveló que entrenaba de 8:00 a 23:00 horas: todo el día bailando y cantando. Al final, después de esos diez años, la consideraron demasiado mayor; era literalmente “muy vieja” para debutar. Un fracaso horrendo y doloroso para alguien que entrenó más de diez horas diarias durante una década. Curiosamente, comenzó a componer: coescribió un éxito de un grupo de K-Pop y empezó a escribir canciones, algunas con bastante éxito.
En 2025, trabajando para una editorial de música independiente —la misma que estuvo detrás de la banda sonora de la película K-Pop Demon Hunters—, la directora comentó que una de las razones para dar luz verde al proyecto fueron los demos que había coescrito y grabado en su mayoría Ejae. Tanto así que la solicitaron como la voz oficial del personaje.
El resto es historia. Hoy es, por lejos, la canción número uno a nivel mundial. Niños y adultos cantan la canción: la de una persona rechazada por estar “muy vieja” para debutar, un talento tremendo con una voz increíble que no encontró su espacio por no encajar en el molde perfecto de una industria tan tremenda y tétrica como la de los idols en Asia. Ejae, además, aprovechó para lanzar In Another World, un sencillo que ya tiene más de dos millones de reproducciones en YouTube.
Mi reflexión no es tanto un “sin importar tu edad, si tienes talento y disciplina debes encontrar tu espacio y tiempo perfecto para brillar”, sino más bien esto: ¿qué pensarán el o los ejecutivos de la empresa de entretenimiento que le comunicaron a una chica que se esforzó diez años que no debutaría por estar vieja? ¿Considerarán su decisión un error? ¿Pensarán que fueron estúpidos por tener literalmente durante una década a un talento internacional en potencia y no verlo? ¿Qué llevó a que no debutara en diez años? ¿Era una señal de que creían que no tenía suficiente talento? Pero, ¿realmente no lo tenía? ¿O ellos fueron ciegos?
¿Cuántos talentos están diez años en un espacio donde no son valorados, esperando su momento para brillar, con tipos obtusos que no pueden ver el diamante que tienen delante de sus narices? Amigo, un ejecutivo —o varios— tuvieron a Ejae diez años ensayando bailes y canciones y no vieron el talento suficiente para ser idol, cuando ha dejado claro que tiene talento de sobra y bastante disciplina si no se desanimó durante una década en cumplir su sueño.
Amigo talentoso que esperas en un lugar horrendo a que llegue tu momento: ¿cuántas más señales necesitas para ver que es hora de cambiar de aires o atreverte? Hay gente sin talento y sin visión en cargos de toma de decisiones en todas las industrias. Es increíble la cantidad de incompetentes en el mundo de los negocios con cargos de gerencia.
Es tu momento de elevarte y brillar, cual Edward Cullen.